Organizé mi primer evento en menos de 15 minutos, completo con una lista de página de registro, correos electrónicos de recordatorio automáticos e incluso el logotipo de mi empresa. Me alegró no tener que instalar nada. Todo funcionó sin problemas desde el navegador y no me pidió descargar nada extraño. Me gustó cómo la herramienta me hizo sentir que realmente estaba hablando con la audiencia durante el espectáculo. El chat en vivo, las encuestas y la sección de preguntas estaban tan bien organizados que sentí que estaba liderando una conversación en lugar de solo dar un discurso. Una vez observé en tiempo real cómo la gente respondía a una encuesta, y eso afectó lo que estaba hablando. Esa dinámica valía su peso en oro. Nunca me preocupé de que alguien no invitado irrumpiera en mi cuenta o robara mis datos. Los accesos eran evidentes, y el sistema me hizo sentir seguro de que todo estaba bajo control. Reseña recopilada por y alojada en G2.com.
El precio podría ser un problema porque, incluso si funciona muy bien, la factura se siente pesada cuando empiezas a atender a muchos invitados. Reseña recopilada por y alojada en G2.com.






