Lo que más me gusta de Google Cloud Run es su facilidad de uso: desplegar una aplicación en contenedores es realmente sencillo. La facilidad de implementación es otra ventaja; no necesito configurar una infraestructura compleja, solo empujar y desplegar. Lo uso con bastante frecuencia debido a la cantidad de características que ofrece de serie, como el escalado automático, HTTPS y monitoreo. También se integra bien con otros servicios de Google Cloud, por lo que la facilidad de integración me ahorra mucho tiempo. Y siempre que he necesitado ayuda, he encontrado que el soporte al cliente y la documentación son sólidos. Reseña recopilada por y alojada en G2.com.
Una cosa que no me gusta de Cloud Run es que no es la mejor opción para todas las cargas de trabajo. Por ejemplo, las aplicaciones de larga duración o con estado pueden ser complicadas ya que Cloud Run está diseñado para contenedores sin estado. Además, a veces los arranques en frío pueden añadir un poco de retraso si el servicio no se ha utilizado durante un tiempo. Reseña recopilada por y alojada en G2.com.








